Archivo de la etiqueta: vino rosado

Un chato (de vino) para el tío Sam

Imagen de Castle "dándole al pimple"

Imagen de Castle “dándole al pimple”

No sabemos si os pasa a vosotros, pero nos fascina que en casi todas las series de TV americanas, siempre haya una copa de vino en escena, mientras se cocina, cuando se vuelve de resolver quince asesinatos, salvar a un moribundo a corazón abierto o mientras se discute como matar a zombis o monstruos de pesadilla. Parece ser que el imprescindible whisky de todas las creaciones del celuloide, tanto formato gran pantalla como casero, esté dejando paso a una buena copa de chardonnay,  pinot noir o cabernet -a los que no tiene nada que envidiar un buen tempranillo, un graciano o una garnacha como Dios manda-.

...aunque siempre con moderación, más vino y menos whisky!

…aunque siempre con moderación, más vino y menos whisky!

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I SEMANA del ESPÁRRAGO y el ROSADO de NAVARRA

Cartel I Semana Espárrago y Vino Rosado de Navarra

Cartel I Semana Espárrago y Vino Rosado de Navarra

La semana pasada hacíamos un repaso al cultivo y recolección del espárrago, en “La huerta de PorPrincipio.com“. En aquél momento, no sabíamos lo acertado de nuestro tema y nuestra cronología, ya que parece que coincide con la primera edición de un evento que rinde homenaje a este producto. La ANAPEH (Asociación Navarra de Pequeña Empresa de Hostelería), organiza la I Semana del Espárrago y el Rosado de Navarra. Nos ha llamado la atención esta convocatoria por la curiosa combinación de productos que han elegido como protagonistas.  Sigue leyendo

Vinos, o sea… super-rosa

vinos-rosadosHacemos un poco el cocinillas: empieza pasando un trapo para quitar la capa de polvo que se está formando en el cazo de fondo grueso, refugio nuclear. Descorcha una copa de vino rosado –Navarra, Ribera del Duero, eso lo dejamos a tu criterio- y sirve en una copa, unos tres dedos –este será tu acompañante durante la ejecución, no es para guisar, solo disfrute- el resto de la botella ponlo al fuego, con unas cuatro o cinco cucharadas soperas de azúcar, el jugo de medio limón y la ralladura de su piel.

 

Cuando comience a hervir y ya se haya evaporado el alcohol –a nosotros nos gusta un poquito antes, que guarde un poco aire canalla-, lo dejamos atemperar y cuando esté frio lo metemos en el congelador, moviéndolo de vez en cuando para que quede homogéneo. Una vez tenga textura de “cama de Walt Disney”, pícalo con la batidora –que sea potente, si no quemarás el motor- o pon tu faceta Sharon Stone a la intensidad Ted Bundy y granizaló. Decora con unos dados de melocotón de Calanda en almibar –mejor que al vino, que puede llegar a saturar- unas grosellas, verdea con una ramitas de menta o hierbabuena y firma con un par de canutillos de canela.

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