Me importa un pimiento

Colón y su expedición a las Indias es un tema controvertido por muchas facetas: que si se cargaron un considerable porcentaje de indígenas a golpe de virus, enfermedades y espadazos; que si el descubrimiento es mérito español, portugués, italiano o del Peloponeso; que si cuando llegaron aquello ya estaba más descubierto que Benidorm…, pero de lo que no cabe duda es que una de las cosas que el navegante genovés y sus compañeros de travesía trajeron entre sus recuerdos de tierras americanas fueron los magníficos chilis, -tal y como se les nombraba allí. En cristiano, ya que allí no había ninguno por entonces, pimientos-. Pronto se arraigaron en las tierras y paladares españoles, desarrollándose distintas variedades, con unas características bien diferenciadas en tamaño, sabor y textura, según la zona donde iban surgiendo los nuevos cultivos.

Pimientos PorPrincipio

Pimientos PorPrincipio

En España hay establecidas ocho I.G.P.s que amparan estas hortalizas,  y que contemplan su comercialización bien frescos –para consumo en crudo o fritura- o en conserva. Algunos reglamentos de los Consejos Reguladores, solo contemplan los frutos crudos y al natural –como los de Arnoia, Gernika o Herbón- o solo elaborados y en conserva –como los pimientos asados del Bierzo.

En Galicia localizamos tres de ellas: las IGPs de Arnoia, Couto y Herbón; Los verdes pimientos de Arnoia nacen en la provincia de Ourense, son de tamaño medio, entre 7 y 15 cms y son de  olor intenso y sabor dulce nada picante. Y, por último, los de Couto que se cultivan en la comarca coruñesa de Ferrolterra, de tamaño pequeño –entre 5 y 8 cm.- y son de una brillante y atractiva coloración verde oscura. Muy ricos y apreciados fritos, no son nada picantes.

Mata de pimientos

Mata de pimientos

Los pimientos de Herbón, podríamos identificarles como los míticos pimientos de Padrón, extendiéndose por las orillas del Ulla, ocupando terrenos del sur coruñés –comarca de O’Sar- y norte pontevedrés –comarca de Caldas- y que han cogido la denominación de la población donde originariamente los monjes empezaron a cultivar estos legendarios pimientos. La tibieza de las leyes ha hecho que la denominación Padrón, fuera todo menos una garantía de origen, encontrándose en el mercado “sospechosos” pimientos de Padrón provenientes del norte de África o del sur peninsular. Se disfrutan en freiduría y siguiendo la tradición les podemos identificar con la popular –y algo odiosa por manida- frase “unos pican e outros non”.

Desplazándonos por el norte peninsular hacia el Este, entrando en el País Vasco, nos encontramos con los pimientos de Gernika, que tienen como ámbito geográfico las provincias de Guipúzcoa, Vizcaya y buena parte de Álava. Unos frutos carnosos y jugosos, que lucen una hermosa coloración verde oscuro y que suelen encontrarse en calibre que rondan entre los 6 y los 10 cms. En el País Vasco podemos encontrar también las piparras, que ya tuvieron su propio artículo en este blog.

Cercanos, en la Comunidad Foral de Navarra, encontramos los pimientos de piquillo de Lodosa, fruto de una larga tradición de la huerta navarra, fuente casi inagotable de soberbias conservas vegetales. Asados por llama directa de forma artesanal, muy jugosos y de gran sabor ligeramente ahumado.

En los valles de La Rioja se crían los pimientos najeranos con IGP, Pimiento Riojano, comercializado tanto fresco como en conserva. Su recolección se realiza de forma manual. No muy carnosos pero de sabor es suave y nada picantes. Muy aromáticos y frescos.

En tierras bercianas, se comenzaron a asar pimientos hace poco menos de dos siglos en Villafranca del Bierzo, ahora se extiende por casi toda la comarca, donde el suave clima es óptimo para su cultivo.  El asado tradicional es con leña de encina, roble, chopo o castaño, antiguamente se asaban desecándolos directamente al sol lo que les hacía que duraran más tiempo. El pelado de los pimientos asados es manual. Son tiernos y carnosos, levemente dulces y con un grato punto picante y ahumado.

Pimientos del Bierzo

Pimientos del Bierzo

Finalizamos nuestras andanzas “pimientiles” en el noreste castellano leonés, donde se crían en casi 90 municipios repartidos entre el valle de Benavente y León, los pimientos de la IGP. Fresno-Benavente. Un pimiento rojo de tipo morrón, muy aromático. De carne gruesa, jugosa y de gran sabor, nada picante y ligeramente agridulce.

Un soberbio catálogo para todos los gustos a los que debemos sumar una buena cantidad de frutos fuera del amparo de los Consejos Reguladores, la mayoría de calidad extraordinaria, que juegan un papel fundamental en la dieta mediterránea.  Nos tendremos que replantear muy seriamente la frase popular, porque casi es todo un piropo…

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