Etapa 24 Ponferrada – Villafranca del Bierzo

Última etapa que transcurre íntegramente por tierras leonesas. Nuestro grupo ya tiene la sensación de ser los veteranos en la Ruta de Santiago aunque todos los que comparten literas y caminos llevan igualmente bastantes kilómetros en sus piernas. Los caminos cuestan cada vez un poquito más en las piernas y un poquito menos en las cabezas. Nuestro buen amigo Agus, ha decidido cambiar la foto que le acompaña en el corazón –no, no se trata de esposa, hijos, novia, ni nada parecido. Es la de Fernando Torres– por una de las pertinentes estampas del Apóstol Santiago. Igualmente han hecho Logan y Bryan, aunque en vez de elegir al Santo Peregrino, lo han decidido hacer con una instantánea del jamón de Huelva y de la cecina de León, no tienen mal paladar estos muchachos.

La botella de bebida isotónica nos encanta, un aplauso por favor.

La botella de bebida isotónica nos encanta, un aplauso por favor.

Afrontamos una etapa entre dos de las más importantes localidades leonesas, una etapa que si bien no es difícil, si nos trae la dificultad de ser coincidente en gran parte de su recorrido con carreteras comarcales y la siempre molesta compañía del tráfico rodado, pero en los tramos que nos dejan el asfalto y el alquitrán, disfrutamos de unas maravillosas vistas rodeados de bonitos paisajes montañosos y pequeñas extensiones de viñas, retorcidas y vetustas en muchas ocasiones –¡que no!, que también nos hemos propuesto en esta entrada no hacer mención a Luis Aragonés relacionándolo con vetusto-

¡¡Error!! ¿Qué es eso?

¡¡Error!! ¿Qué es eso?

Estas magníficas viñas, generalmente corresponden a la variedad mencía y están protegidas por indicación de Denominación de Origen del Bierzo, una de las uvas que ha experimentado en los últimos años un desarrollo magnífico. Antiguamente los vinos del Bierzo, se caracterizaban por ser vinos potentes, casi agresivos, con una gran carga frutal y muy sabrosos, pero difícilmente domables, pero esto ha cambiado de forma radical de un tiempo a esta parte y han aparecido nuevas propuestas y nuevos bodegueros –y algunos antiguos que se han sumado a la tendencia- que han sabido preservar el carácter, la personalidad, la potencia y sobre todo su jugosa frutosidad, pero con una hábil integración de las maderas y los taninos, se han ido elaborando unos vinos sabrosos y muy equilibrados, llenos de elegancia.

Desde Villafranca del Bierzo, Agus nos comenta:

Hoy ha sido día tranquilo, casi 7 horas de Camino, a ritmo tranquilo. Paisaje entre viñedos, llegando a Villafranca, ¡qué pena no coincidir con Ferra!

Es buen momento para pensar en lo que nos ha dado cada etapa y la sensación global de lo que está siendo el Camino hasta el momento.

Estoy muy contento, tanto por ver cómo está siendo posible superar el reto, cómo pasan los kilómetros, el buen ambiente que tenemos, la gente maravillosa que me he encontrado… Creo que no podría estar más satisfecho, se han cumplido todas las expectativas que tenía y aún quedan unos cuantos kilómetros para disfrutar. Aunque también hay ganas de llegar a Santiago, es extraña la doble sensación de querer acabar y que no acabe a la vez.

En cuanto a la llegada a Villafranca, nos hemos ido a reponer fuerzas a lo grande, ¡hay que aprovechar que queda poco y hay muy buen vino en la zona!

Logan, ¡mucho mejor ese Botillo que la hamburguesa de Bryan!

Logan, ¡mucho mejor ese Botillo con un vino del Bierzo que la hamburguesa de Bryan!

Para acompañar a estos magníficos vinos y coincidiendo en la zona de protección, Agus y compañía han elegido el botillo berciano, todo un símbolo de la gastronomía de la zona. Un embutido de ancestral origen, que se hace con despieces del cerdo,  al que se le añaden especias. Finalmente es entripado, ahumado y curado. Antiguamente era bastante común encontrar algún hueso procedente del costillar o el rabo del porcino, sobre todo en las elaboraciones artesanales pero esto cada vez es menos frecuente, además se ha aligerado la condimentación con lo que se hace mucho menos pesado. Cocido con buena berza, repollo o col, y unas patatas; añadiéndole un puñado –no más- de alubias de La Bañeza, o unas rodajas de chorizo, tendremos un guiso, contundente pero que será merecedor, ya no solo los vítores encendidos y cantares de gesta por parte de nuestros invitados, sino de una Cátedra en la universidad de Wisconsin como poco.

 

 

Nos hemos atrevido a mostrar una imagen de nuestro buen amigo americano Bryan –que ha perdido algunos puntos pese a su botella de “bebida isotónica”- disfrutando como un enano devorando una gigantesca hamburguesa acompañada de ese refresco que no citamos pero todos conocemos –no tenemos muy seguro si el Santo se lo perdonará-. Mientras nuestro simpar colaborador ha dejado el pabellón bien alto, a base de buenas carnes patrias y una botella de mencía. Usaremos de inmediato nuestra arma secreta  antes citada –botillo de gran calibre y bien acompañado- para atacar su línea de flotación ¡¡¡¡¡malditos gringos!!!!!.

Esquema etapa 24 - Ponferrada - Villafranca del Bierzo

Esquema etapa 24 – Ponferrada – Villafranca del Bierzo

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